Los actuales procedimientos de fertilización asistida que la fecundación es por fuera del cuerpo conllevan la generación de un más cantidad de embriones al que será transferido al útero. Conoce qué hacen los centros con los embriones congelados

La primera opción que lleva a cabo el centro de fertilidad es congelar (vitrificar) a -198° los embriones congelados, en nitrógeno líquido. Pero no todas las mujeres o parejas que congelan embriones recurren a ellos en posteriores transferencias, de ahí que se estima que hay más de 20.000 embriones congelados en el país. Qué hacer con esos embriones congelados es una pregunta que sólo puede responderse a partir del estatus legal de los mismos, lo que varía de país a país. En Inglaterra, por ejemplo, los embriones congelados pueden ser descartados o destinados a la investigación biomédica.

En Argentina, el Código Civil establece que la vida humana comienza en la concepción, lo que en un tratamiento de fertilización in vitro ocurre de 28 a 30 horas después de que el espermatozoide es inyectado dentro del óvulo, que es cuando se fusionan sus núcleos que poseen la genética de los progenitores. A partir de allí se considera que ese embrión es un “niño”, y por lo tanto las únicas opciones son utilizarlo en un tratamiento de fertilización in vitro, donarlo a otra pareja (embriodonación) o mantenerlo congelado.

Para muchas de las parejas que deciden no utilizar los embriones congelados, la donación es una opción que no conforma: sienten que son hijos que van a estar en alguna parte con otros padres. En algunos Estados de Estados Unidos esta inquietud es menor pues los donantes pueden tener un seguimiento de los niños nacidos a partir de embriones donados. En la Argentina esto no es posible ya que la donación de embriones congelados es anónima. Un aspecto polémico es que si para el Código Civil se trata de “niños”, en realidad sería dar en adopción, lo que implicaría la intervención de un juez.

¿Qué hacer con los demás embriones congelados? Cuestiones éticas

Mantener los embriones congelados sin darles la posibilidad de ser, también resulta incómodo para muchas parejas. Incluso hay una alta proporción que preferiría descartarlos antes que mantenerlos congelados o donarlos. Existen en la actualidad proyectos que buscan dar respuesta a esta situación. Pero en tanto no haya cambios en la legislación, una de las alternativas es congelar ya no embriones sino aquellos óvulos en los que se ha inyectado un espermatozoide pero todavía no se han fusionado sus cromosomas.

Este óvulo pronucleado u óvulo en estado de pronúcleos no sería considerado un ser humano, por lo tanto podría ser descartado una vez que la pareja ha logrado concebir y no desea tener más hijos. Esta es una opción para las parejas que enfrentan dilemas filosóficos, éticos, morales, psicológicos o religiosos ante la congelación de embriones