La medicina reproductiva es un avance de la ciencia biológica que permite, entre otras cosas, la postergación de la maternidad. Conoce todos sus beneficios.

Nadie duda ya de cuánto ha avanzado la medicina reproductiva en el acompañamiento de las mujeres que retrasan su maternidad. Esto ha sido quizás una cuestión que permite medir los grandes avances médicos, los logros que hacen que una mujer pueda tener un hijo a la edad en que muchas otras son abuelas.

“En materia reproductiva tenemos el mismo reloj biológico que hace miles de años -dice Santiago Brugo Olmedo, director médico de Seremas al diario La Nación-. En la Edad Media, una mujer de 40 años, si llegaba, era una anciana. Hoy a los 40 está espléndida, pero sus ovarios no evolucionaron al mismo ritmo, y lo más probable es que le cueste ser madre. Además, ninguna viene a decirnos: «Doctor, voy a hacer una carrera antes de tener un hijo». Vienen después.” 

¿Cuando comienza a descender la fertilidad femenina? 

“Desde el momento mismo de la gestación -explica Liliana Blanco, directora de Procrearte, al diario La Nación-. En el vientre de su madre, una niña por nacer tiene aproximadamente 10 millones de folículos (futuros óvulos); al nacer le quedan alrededor de 3 millones; cuando llega su primera menstruación, unos 400 mil. A medida que pasan los meses y los años, el organismo selecciona un grupo de folículos, uno ovula y el resto se atrofia. Es decir, en forma permanente estamos perdiendo capacidad reproductiva. Pero a partir de los 37 años se produce una drástica caída.” 

Santiago Brugo Olmedo agregó: “Puede sonar utilitarista y hasta frío, pero la recomendación es que si a los 35 años una mujer aún no fue madre y quiere posponer su maternidad por alguna causa (no tiene pareja, le ofrecieron un puesto jerárquico y un hijo la complicaría), debería vitrificar sus óvulos. La «juventud» de sus óvulos es crucial. Esto no pasa con los varones, entre quienes, si bien con la edad disminuye la fertilidad, jamás ocurre de una forma tan contundente. Si una mujer quiere ser madre a los 45, 46 o 47, con óvulos reservados 10 años antes tendrá muchas más posibilidades. Será tal vez un embarazo más complicado, pero perfectamente posible”..

¿La medicina reproductiva sólo permite el embarazo con óvulos propios?

A medida de que la mujer crece, sus óvulos y su estimulación se comienza a perder, entonces se utiliza como técnica la medición de la hormona antimulleriana (AMH) para poder medir su fertilidad. En el caso de que su fertilidad sea muy baja aparece otra posibilidad: la ovodonación.

“La donación es anónima, pero no altruista -advierte Brugo Olmedo-. No puedo decir cuánto se paga a una mujer que dona sus óvulos, pero para un centro de fertilidad representa una inversión muy importante, ya que son pacientes muy estudiadas. Tienen hasta 32 años, con dos o tres hijos, de sectores humildes; y deben ser sanas, no haber sufrido enfermedades o desnutrición. Para la mujer que recibe el óvulo, buscamos una donante que tenga un fenotipo similar en color de cabello, ojos y contextura física.”

“Los médicos fuimos los primeros en creer que estaba todo listo -recuerda, por su parte, Brugo Olmedo-. A mitad de los años 80, con la primera fertilización in vitro, estábamos convencidos de que se acababa la esterilidad. Pero, aun así, seguía habiendo mujeres sin embarazos. Cuando en el 93 apareció el ICSI (Inyección Intracitoplasmática de un espermatozoide), estuvimos convencidos otra vez: hombres sin espermatozoides podrían ser padres. Pero no. La medicina reproductiva no dio respuesta a todo.”

Para mayor información ingresa y lee la nota de el Diario La Nación “¿Hasta donde llega la medicina?”.