Se llaman azoospermias obstructivas aquellas en las hay ausencia de espermatozoides en el semen pero en el testículo se producen. Significa que las vías de salida de los espermatozoides, están taponadas.

¿Qué hacer ante una azoospermia obstructiva?

En primer lugar, deberemos conocer si la función testicular está conservada en buen estado. Para ello solicitaremos un análisis de hormonas en sangre, fundamentalmente de FSH y LH y, si hace falta, de inhibina B.

En general, debemos asegurarnos de que la obstrucción es en todo el epidídimo, porque en caso de ser sólo en un punto del mismo, será posible intentar su corrección quirúrgica. Esta cirugía consiste en abrir el tubo epididimario y conectarlo al conducto deferente; de esa forma, conseguiremos que los espermatozoides puedan pasar libremente en su camino hacia el exterior. Cuando todo el epidídimo está enfermo, entonces deberemos recurrir a la “punción percutánea”, esto significa hacer una leve anestesia local y con una aguja muy delgada, pinchar el epidídimo y al mismo tiempo aspirar con una pequeña jeringa conectada a esa aguja. De esta manera conseguiremos los espermatozoides necesarios para utilizar en una fertilización in Vitro con ICSI.

Pero existen otros casos de azoospermia obstructiva que se deben a la falta o ausencia de los conductos que sacan los espermatozoides del testículo, es decir, los conductos deferentes.

Causas de la azoospermia obstructiva

La Azoospermia obstructiva es una enfermedad congénita, es decir, previa al nacimiento. Se produjo un error en el desarrollo del paciente cuando estaba en el útero de la madre y no se formaron esos conductos. En realidad, esta ausencia de conductos deferentes es parte de una enfermedad mucho más importante y de mal pronóstico, que es la fibrosis quística. Estos pacientes en realidad solo sufren la expresión mínima de esa enfermedad, que les ocasiona la ausencia de los conductos. La fibrosis quística es una enfermedad génica, es decir, que en estos hombres existe un gen que está mutado, enfermo, que les provoca esta patología.

¿Es peligroso tener azoospermia obstructiva?

No, no lo es. Estos hombres no tienen ningún riesgo de vida por ser portadores de la azoospermia obstructiva, la mutación génica de fibrosis quística. 

¿Con azoospermia no obstructiva se puede tener hijos?

Los pacientes que no tienen espermatozoides por una azoospermia no obstructiva, portadores de una mutación génica para fibrosis quística, es posible que tengan hijos. Simplemente tenemos que extraer los espermatozoides del epidídimo o también del testículo y podremos utilizarlos para inyectar los ovocitos de la mujer, realizando un ICSI, y de esa manera lograr el embarazo.

¿Afecta a la descendencia la azoospermia?

Sí, puede afectar. Es fundamental que realicemos un estudio genético a la pareja para conocer si ella “comparte el alelo”, es decir, si tiene una modificación del gen similar a la del marido. En ese caso, esta pareja tiene alto riesgo de tener hijos que sufran la enfermedad de la fibrosis quística, pero completa. Si esto ocurre, el pronóstico de vida de estos niños está muy comprometido. Por ese motivo, es fundamental realizar el estudio de las posibles mutaciones génicas en la esposa del paciente para descartar la posibilidad de transmisión de la enfermedad de fibrosis quística a la descendencia.

Los resultados de embarazos utilizando este tipo de espermatozoides, suelen ser más exitosos que cuando utilizamos espermatozoides testiculares en pacientes con azoospermia no obstructiva; sin embargo, es muy importante que recordemos la necesidad de estudiar genéticamente a la mujer del paciente para descartar la coincidencia de mutaciones del mismo gen.

Este estudio génico se llama PCR para mutaciones de fibrosis quística y se efectúa en numerosos laboratorios del país.