Aunque se considera un método anticonceptivo “permanente”, nuevos tratamientos permiten la fertilización.

David Roldán

droldan@lanueva.com

El 67 por ciento de los varones que se han sometido a una vasectomía pueden volver a ser padres, gracias a un tratamiento de fertilización, según la experiencia clínica del Centro de Medicina para el Hombre y la Mujer Seremas.

Esto es posible porque, si bien la vasectomía es considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como el método anticonceptivo masculino más efectivo, esta cirugía no impide que el hombre siga produciendo espermatozoides.

Técnicas de medicina reproductiva mínimamente invasivas, como la biopsia testicular, permiten obtener espermatozoides aptos para concebir.

“En la actualidad, muchos varones que tras haber tenido hijos se sometieron a una vasectomía vuelven a querer ser padres, en la mayoría de los casos porque han formado una nueva pareja”, comentó el doctor Santiago Brugo Olmedo, especialista en medicina reproductiva.

A los varones que se les ha practicado una vasectomía la medicina actual les ofrece dos caminos para poder volver a concebir.

Por un lado una cirugía llamada vasovasostomía y, por otro, un tratamiento de reproducción asistida.

La vasovosostomía es una operación por la que pasa entre el 10 y el 15 por ciento de los hombres vasectomizados.

Busca revertir la vasectomía al unir el conducto deferente, que va desde el testículo hasta la uretra, con la ayuda de una lupa o con microscopio quirúrgico, para que vuelvan a pasar los espermatozoides.

Esto se consigue prácticamente en el 90 por ciento de los casos.

De acuerdo con el tiempo transcurrido entre la vasectomía y la cirugía destinada a revertirla, el paciente tendrá mayor o menor calidad espermática en el semen luego del procedimiento.

“Esto significa que no todos los pacientes que logran la reversión podrán ser padres sin ayuda de la reproducción asistida (ICSI) aún cuando tengan espermatozoides en el eyaculado”, explicó el doctor Brugo Olmedo.

Esto se debe a que el testículo va sufriendo diversas alteraciones que afectan la cantidad y calidad de espermatozoides que fabrica.

Cada vez son menos, de peor movilidad y morfología.

“Por el contrario, el tiempo transcurrido desde la vasectomía no influye en la tasa de embarazos cuando se consigue mediante la reproducción asistida (ICSI).

“El resultado no cambia si los espermatozoides son de mejor o peor movilidad, si son muchos o muy escasos”, comentó el especialista.

En el varó vasetomizado que opta por un tratamiento de reproducción asistida los espermatozoides se obtienen por una simple punción testicular.

Mediante un ICSI o inyección intracitoplasmática de espermatozoides ayudamos a que el espermatozoide, es decir la gameta masculina, llegue al interior del ovocito, que es la gameta femenina. Luego, de ellos depende que se logre la fertilización”, explica la licenciada Sabrina De Vincentiis, especialista en embriología clínica y directora del laboratorio de embriología de Seremas.

Es por ello, acota, que el ICSI permite que los espermatozoides extraídos por biopsia testicular se utilicen con excelentes resultados.

En la experiencia clínica de este laboratorio, el 67 por ciento de los varones vasectomizados logra concebir con sus propios espermatozoides mediante un tratamiento de fertilización asistida (ICSI), según se concluyó.

Una explicación a tan elevada tasa de éxito es que se trata de varones que, con anterioridad, han sido padres de manera natural, lo que sugiere que no tienen problemas de fertilidad.

“Otro factor es que, en general, el promedio de edad de los varones vasectomizados que quieren volver a ser padres ronda los 50 años y el promedio de edad de las mujeres con las que han formado nueva pareja está por debajo de los 35 años, una edad promedio menor que la de las mujeres que consultan habitualmente pro problemas de fertilidad”, agrega el doctor Brugo Olmedo.